top of page

Bienvenidas a nuestra comunidad saludable, donde cada pequeño paso cuenta. Aquí encontrarás inspiración para adoptar un estilo de vida sano y crear hábitos que transformen tu bienestar.

El Movimiento es vida


Hoy al despertar abrí los ojos, mi cuerpo se siente dormido casi en un trance pero ya veo los rayitos de luz que entran entre medio de la cortina, es de día. En ese estado incierto, donde no sabes qué pasa, la mente quiere conversar conmigo, es capaz de entablar todo tipo de conversaciones, algunas elevadísimas quizás no aptas para despertar. Lo bueno es que me conozco, y no entro en juego con mis pensamientos del tipo : qué sueño, uf que cansancio, ay los niños ya se van a despertar y están intensos de vacaciones, quiero dormir más, estoy raja... Sé que puedo cambiar mi estado movilizando mi cuerpo y cambio mi energía, mi mente e incluso lo que siento.


Esto es algo que siempre he sabido pero no era consciente de ello ya que toda la vida estuve dedicada al deporte: fui deportista de alto rendimiento, básicamente hice deporte todos los días de mi vida porque tenía un objetivo, siempre venía la próxima regata y había que entrenar.



Al ser mamá ese orden y estructura se pierde muy fácilmente, lo que era obvio ya no lo era porque cuesta organizarse, las prioridades son otras y entre medio de una nueva responsabilidad hay una nueva persona que acaba de renacer (yo) y hay que volver a conocerse. Siendo honesta conmigo, no me perdí un poco en el camino, si no me perdí muchísimo. Perdí esa rutina de deporte y muchas otras cosas, lo bueno es que el tiempo y mi constancia se encargó de volver las piezas en su lugar.


Así que al despertarme, sin dudarlo, casi como si me pusiera tapones para no escuchar lo que dice mi mente salgo de la cama y me pongo ropa de deporte. Hoy fui a correr, 25 min de vida, música que me acompaña y dejo que fluya. Mientras corro pensaba qué increíble lo bien que me hace moverme. Es que el deporte para mí es algo más profundo ya que logro conectar con ese estado elevado de cómo quiero sentirme y cómo quiero vivir. Es como una meditación activa donde decido quién quiero ser. Es muy potente, siempre he pensado que las hormonas se ponen a correr por mi sangre y les digo en marcha vamos que será un gran día: soy sana, fuerte y feliz. Un mantra que repito cada vez que me muevo.



Hasta hace poco no era consciente de cómo movilizando mi cuerpo podía movilizar mis emociones estancadas, y estoy segura que cualquier mamá me podrá entender en esto: el día es una montaña rusa de emociones con los niños - estar constantemente regulándolos y autoregulándome es todo un desafío. Hay veces que no logro que las emociones fluyan tan fácilmente, y ahí recuerdo que puedo moverme. Pongo música y simplemente bailo en la pieza, voy a correr, juego padel, navego, nado, cualquier cosa que cambie mi ritmo cardiaco y me haga volver a mi cuerpo y salir de la mente.


Este año me propuse tener una rutina más constante no para mostrarme que puedo, ya que esa era competitiva ya pasó, si no por lo bien que me hace, soy feliz.

Sé que no todos tienen tan integrado el deporte en su vida, por lo que yo agradezco profundamente a mis papás que siempre nos motivaron a encontrar el disfrute en el deporte y nos motivaron en cada desafío deportivo que nos proponíamos, incluso cuando dijimos "Vamos a ir a los Juegos Olímpicos", no dudaron en que lo lograríamos y nos apoyaron en cada paso de nuestra aventura. Gracias por empujarme, sacarme de la cama en vacaciones en plena pubertad cuando yo solo pensaba en dormir, en llevarnos a miles de campeonatos, ir conmigo a navegar y esquiar y mucho más. Esta herramienta es para la vida y la tengo gracias a uds!



Ahora me toca inspirar, y motivar a muchos más a llevar un mejor estilo de vida, este año el deporte puede ser parte de tu vida y la felicidad parte de tu esencia!

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page